El Boñar de León

Septiembre 21, 2008

El Boñar de León es otro de los bares a los que habría que dar gracias a Dios o a aquel ser superior que prodigue las cosas buenas por existir.

De entrada habría que decir que no es ese tipo de bar al que llevar a ligue. Es más bien ese tipo de bar en el que celebrar un cumpleaños grupal. La razón: lo tirado de sus precios y la cantidad ingente de tapas que te ofrecen por la face.

No esperes un bar estilo Ikea sino más bien España Profunda, aunque también ahí radica su encanto. Otra curiosidad es que los parroquianos entramos directamente al salón donde se supone que se sirven las comidas. Así que te sientas en tu mesita con mantelería, te ponen cubiertos, etc…Y entonces la cuestión es no pedir ración, sino bebida y cuando te traen tu consumición, a los pocos minutos te traen la primera tapa. Ésta depende de lo que tengan preparado, cuando yo fui pusieron primero una tortilla de patata entera. Después, a medida que fuimos pidiendo más bebida nos traían más y más comida, desde ensalada campera hasta un !!!COCIDO!!!. Sí, como lo leéis, un cocido, bueno mejor dicho, lo que se denomina en el sur “pringá”, es decir, los garbanzos con la patata y la carne, sin caldo, ni fideos. Y bastante bueno, por cierto.

Al día siguiente el destino me volvió a llevar al Boñar, y en esta ocasión el plato estrella era arroz con pollo que nos trajeron a la segunda consumición. Muy bueno también.

En fin, demos gracias por tener en nuestra urbe un bar de tales características que nos alegran el gaznate y el alma.

Dónde encontrarlo: en Noviciado, travesía de la Cruz Verde.

Cuánto: la caña algo más de dos euros.

Lo mejor: !!sus mega tapas!!

Bares a los que estar agradecido

Septiembre 20, 2008

El otro día tuve la suerte de conocer un sitio absolutamente genial para salir de tapeo. Había pasado mil veces por delante, es más, es el lugar delante del cual siempre suelo quedar, pero al que nunca he entrado. Se trata del bar Lorena, al lado del teatro de La Latina.

Realmente la entrada no es nada atrayente, un simple bar de viejo más. Y sí, es así, pero está visto que nunca se puede subestimar un bar de viejo…La experiencia dice que en estos lugares es donde mejor se come, y claro, más barato. Muuuucho más barato.

Nos juntamos una panda de unas diez personas y no dejamos de pedi cañas en las dos horas que pudimos estar dentro. Os podéis imaginar la ingesta de cerveza que pudimos realizar, calculemos una media de tres cañas por barba. A la que pedíamos otra ronda, el amable camarero no dejaba de sacar tapitas de jamón o salchichón o patatas o ali oli…Hasta que llegó un momento en que nos dejó !la bandeja de tapas para nosotros, para nuestro uso y disfrute!. Nosotros colaboramos también pidiendo una tapita de champiñones y de bravas, pero el resto fue producto de la gratitud del buen señor que nos atendío.

Pero la gran sorpresa llegó cuando hubo que pagar. ¿Os imaginais cuánto nos cobró después de haber pasado dos horas tomando caña tras caña? !!!18 euros!!!. Y comiendo de gratis. Lo nunca visto en el tapeo madrileño…

En fin, lugares como éste hay que difundirlos en el mundillo cañil porque son como santuarios del tapeo a los que hay que peregrinar al menos una vez en la vida y rendirles pleitesía…

Dónde encontrarlo: al lado del teatro de La Latina

Cuánto: es lo de menos

A partir de qué hora: de cualquiera, abierto las 24 horas, los 365 días del año.

El chiringuito de Gran Vía

Septiembre 2, 2008

Bienvenidos al maravilloso mundo de los platos del día! Éste es todo un apartado por explorar. Yo de momento voy a hacer sólo una pequeña inmersión hablándoos de un bar que está justo detrás de Gran Vía. Se llama El Chiringuito, a pesar de estar en plena urbe, y sirven unos más que estupendos platos del día. Y baratitos. Si te pides un plato, un postre, bebida y todo el pan que quieras te cobran cuatro euros con setenta y cinco, lo cual no está nada mal. El menú completo me parece que no llega a ocho.

Además, los camareros son muy amables y te dejan llevarte los platos y cubiertos a la ofi, bajo promesa de devolvérselos luego porque el ajuar no es infinito. Claro que mis compis de curro ya han hecho el suyo propio con la cubertería del bar.

La comida es casera y está muy buena. Es como si comieras en casa comida de mamá o papá. En cuanto a la tipología de platos, es todo muy costumbrista, a Dios gracias: lentejas, gazpacho, cocido, filete, merluza. En fin, todo ese maravilloso elenco de comida de madre.

Quizá no te hayas fijado en El Chiringuito porque no está especialmente visible. Tampoco es ese tipo de bar al que llevarías al ligue para impresionarle. Pero si curras por la zona, Gran vía o Callao, es un lugar más que aconsejable para ir a comer.