Por Alcalá

Agosto 28, 2008

Desde hace unas cuantas semanas he hecho un gran descubrimiento, gastronómicamente hablando. Se trata de Alcalá de Henares y su tradición tapera. Recomendacíón: la calle Mayor y calle Libreros. No hay bar que se precie que no ponga sus roscas con la bebida. Digo roscas, porque es lo más típico, pero pueden ser pinchos, tortilla de patata, pequeñas pizzas…

En cuanto a bares, os recomendaría tres (que son en los que he estado): El Bierzo y el Maimónides en la calle Mayor y el Indalo, en la calle Libreros. En los tres ponen la tapita correspondiente. Quizá el más conocido sea el Indalo, pero si os dais un paseo por la zona, conoceréis un montón más. Otra cosa que me pareció muy curiosa fue lo cuidada que está la decoración en los bares y restaurantes. La verdad es que se ven pocos bares de viejo en la zona céntrica, muchos tienen un ambiente entre moderadamente moderno y burgués. Luego están los más costumbristas típicamente alcalaínos.

Vamos, que os recomiendo una visita por Alcalá. Además, es una ciudad preciosa y vais a poder visitar la casa de Cervantes y la Universidad. Ya me contaréis.

Y qué mejor lugar que una tasca cervantina para darle gusto al buche con una buenas roscas y una mejor cerveza. Hoy os voy a hablar de El Índalo.

A pesar de que no seáis de Alcalá de Henares, seguro que os suena este bar de tapas u os han hablando de él, porque es un clásico en la geografía gastronómica de Alacalá. Pues bien, en la calle Libreros nos lo encontramos. ¿Qué cual es el secreto de su éxito?. La clave está en la variedad y calidad de sus tapas, que además, !!son gratis!! , un punto más que importante en nuestra ruta del tapeo. Te pueden servir cualquier tapa, pero la típica es la rosca, y de buen tamaño. En la foto no está precisamente la rosca, pero sí se da muestra del tamaño de la cerveza…

Si vas a Alcalá debes visitar: la casa de Cervantes, el centro histórico, y el Índalo. Además de todos los bares que te vas a ir encontrando, que no son pocos. La cuna de la literatura es también la cuna del buen tapeo.